En el marco del festival cultural Hola Corea, el viernes 23 de octubre se proyectó Little Forest, una película surcoreana de entrada libre y gratuita. La función tuvo lugar a las 20.30 en el Cine Select, ubicado en el Pasaje Dardo Rocha, durante la segunda jornada del evento.
El festival se realizó en coincidencia con la llegada del grupo de K-pop BTS a La Plata y propuso ampliar la experiencia de quienes visitaron la ciudad, con actividades que permitieron conocer distintas expresiones de la cultura surcoreana más allá de la música.
La cultura de Corea del Sur encuentra cada vez más espacios de difusión en el mundo. Al consultar al público sobre sus conocimientos previos, varias personas mencionaron, además del K-pop, la industria audiovisual. Una de las entrevistadas comentó: «Conozco un poco la cultura por las series que veo».
Durante los tres días del festival se desarrollaron distintas propuestas vinculadas con la gastronomía, el cine, la vestimenta y las artes tradicionales coreanas.
Una historia entre la ciudad y el campo
Estrenada en 2018 y dirigida por Yim Soon-rye, Little Forest narra la historia de una joven que, cansada de la vida en la ciudad, decide regresar a su pueblo natal. Allí, entre las tareas cotidianas y el contacto con la naturaleza, encuentra un espacio para reflexionar sobre su vida y sus vínculos.
La película se destaca por su ritmo pausado, que permite acompañar a la protagonista sin recurrir a diálogos innecesarios ni apresurar el desarrollo de la historia. Como señaló una de las personas entrevistadas, el filme «muestra la diferencia entre la tranquilidad del campo en comparación con la ciudad».
La gastronomía ocupa un lugar central en el relato. La preparación de cada plato se presenta como un proceso que requiere tiempo, dedicación y atención. La película despierta así la curiosidad del espectador, que descubre los ingredientes y las técnicas a medida que avanza la elaboración de las comidas.
Las estaciones del año también tienen un papel importante: las siembras, las cosechas y la transformación de las verduras en distintos platos acompañan el desarrollo de la historia y conectan la vida de la protagonista con los ciclos de la naturaleza.
A su vez, la película aborda un conflicto personal relacionado con la madre de la joven, quien desapareció poco después de que su hija terminara la escuela secundaria. La relación entre ambas, atravesada por los recuerdos y la cocina, constituye uno de los ejes emocionales del relato.
La proyección se realizó con subtítulos, lo que permitió al público acercarse a la obra en su idioma original y apreciar sus matices.
Una experiencia que sorprendió al público
Al finalizar la función, las personas entrevistadas manifestaron su satisfacción y destacaron las emociones que les había despertado la película. Ninguna conocía previamente su argumento.
«Nunca había escuchado sobre ella y no sabía qué venía a ver», comentó una de las espectadoras. Otra, por su parte, expresó: «No la conocía, la verdad, me encantó, me emocioné. Maravillosa».
Entre las apreciaciones también apareció la sorpresa ante el ritmo narrativo de la película. «Es un cambio brutal con respecto a las películas a las que estamos acostumbrados; tiene un ritmo más tranquilo», señaló una de las personas asistentes.
El público fue diverso en cuanto a edades y géneros. Además, todas las personas entrevistadas habían participado previamente en alguna de las actividades del festival, lo que da cuenta del interés por conocer distintas propuestas culturales vinculadas con Corea del Sur.
Las redes sociales de la Municipalidad de La Plata fueron uno de los principales canales de difusión de la proyección. Algunas personas señalaron que se habían enterado de la actividad a través de la cuenta de Instagram de difusión cultural del municipio, @LaPlataCiudadCultural.
La proyección de Little Forest formó parte de una propuesta que buscó ampliar el acercamiento a la cultura surcoreana y ofrecer al público platense otras formas de descubrirla, esta vez a través del cine, la gastronomía y una historia que invita a detenerse en los pequeños momentos de la vida cotidiana.
Por Lucero Alma Rey Gasco (Estudiante FPyCS – UNLP / Programa de prácticas en el portal Medios UNLP)







