El taller de maquillaje coreano convocó a personas de distintas provincias en el Pasaje Dardo Rocha, donde Cande Copello mostró técnicas, compartió consejos y entregó premios junto al Centro Cultural Coreano.
La influencer Cande Copello participó del cierre del festival Hola Corea, realizado en el Pasaje Dardo Rocha, ubicado en calle 50 entre 6 y 7 de La Plata. En el marco de las actividades vinculadas con la llegada de BTS a la Argentina, estuvo a cargo de dos talleres de maquillaje coreano, conocido como K-Beauty, y compartió con el público las claves de esta tendencia.
Invitada por el Centro Cultural Coreano (CCC), brindó una clase magistral en la que presentó algunos consejos, los pasos fundamentales de esta técnica, los elementos necesarios para llevarla a cabo y las marcas que, según su criterio, son las mejores opciones para incorporar a una rutina de maquillaje.
El K-Beauty: un maquillaje en tendencia
El K-Beauty, o belleza coreana, se caracteriza por una estética que busca resaltar la frescura, la luminosidad de la piel y la suavidad de los rasgos. A diferencia de otros estilos que priorizan los contornos marcados y las miradas más afiladas, esta tendencia apuesta por una apariencia delicada y juvenil.
Para conseguir ese resultado, la preparación de la piel ocupa un lugar central. El objetivo es lograr el efecto glass skin, o «piel de cristal», que se distingue por un aspecto hidratado, uniforme y luminoso. Sobre esa preparación se aplican una base y un corrector de cobertura ligera, que permiten unificar el tono sin perder naturalidad.
Durante la demostración, una modelo subió al escenario con la piel previamente preparada y Cande Copello comenzó el maquillaje por los ojos. Para ello, eligió distintos tonos de rosa frío y utilizó uno intermedio para empezar a difuminar las sombras con una brocha en el extremo del párpado. La técnica consistió en extender el color hacia los costados, en lugar de llevarlo hacia arriba, como suele hacerse en estilos occidentales que buscan una mirada más afilada. En cambio, el maquillaje coreano apunta a transmitir ternura y juventud.
El trabajo en los ojos terminó con un tono más claro cerca del lagrimal y otro más oscuro para dar profundidad a la cuenca externa. Como toque final, incorporó brillos de distintos tamaños para iluminar la mirada.
El siguiente paso fue el blush, palabra inglesa que significa rubor. La técnica buscó conectar el color de las mejillas con las sombras anteriores y crear una transición entre ambos. El producto se aplicó desde la parte más alta de las mejillas, comenzando por el centro y extendiéndose hasta integrarse con el trabajo realizado en los ojos. Para conseguir el efecto deseado, Copello utilizó primero productos líquidos y cremosos y, luego, selló el resultado con productos en polvo para prolongar su duración.
La demostración continuó con los labios, cuyo maquillaje busca crear una apariencia jugosa y natural, similar a la de unos labios mordidos. Los colores elegidos no pretenden convertirse en el centro de atención, sino aportar un tono que evite la palidez.
Para conseguir ese efecto, utilizó un delineador rosa pálido, que difuminó desde las comisuras hacia el centro de los labios. Después aplicó una tinta acuosa de larga duración desde el centro, extendiéndola ligeramente hacia arriba, sin llegar al arco de Cupido. Para terminar, incorporó un aceite especial que aportó brillo.
El último detalle fue el strass, pequeñas piedras brillantes que se utilizan para decorar el rostro y que suelen aparecer en maquillajes más artísticos. En esta oportunidad, las incorporó para potenciar el estilo idol, inspirado en la estética de los artistas del pop coreano. Las piedras se colocaron en la parte alta de los pómulos y por encima del puente de la nariz, utilizando pegamento para pestañas. Este fue uno de los consejos adicionales que compartió Copello durante la actividad.
Una convocatoria federal
El taller reunió a personas de distintos puntos del país. Mientras algunas se acercaron al Pasaje Dardo Rocha en el marco de la visita de BTS a la Argentina, otras asistieron motivadas por su interés en las técnicas de maquillaje coreano y por seguir el trabajo de la reconocida influencer especializada en esta tendencia.
La presencia de Copello despertó gran expectativa entre el público y convocó a una larga fila de personas que se acercaron para saludarla y tomarse fotografías con ella.
Yuliana, una ARMY —como se conoce a las seguidoras y los seguidores de BTS— oriunda de Córdoba, contó a Medios UNLP que le encanta «escuchar cómo habla del maquillaje coreano», uno de los motivos que la impulsaron a participar de la actividad.
Entre los aspectos que más valora de esta tendencia, destacó su acabado «suave y delicado», que trasciende las diferencias de género y convoca tanto a mujeres como a hombres. Además, expresó su deseo de que se establezcan acuerdos comerciales entre Argentina y Corea del Sur que «favorezcan el intercambio de productos de maquillaje, cuidado de la piel y gastronomía».
La actividad concluyó con la entrega de premios a las ganadoras del concurso de maquillaje organizado por Cande Copello, quienes habían participado previamente a través de las redes sociales. Luego, se realizó un sorteo junto con el CCC entre las personas asistentes al taller. Cuatro participantes resultaron ganadoras de distintos productos de maquillaje y cuidado de la piel. Entre aplausos y muestras de alegría, se acercaron a recibir sus premios.
La trayectoria de Cande en el K-Beauty
La participación de Cande Copello en el Hola Corea surgió a partir de una invitación directa del Centro Cultural Coreano. Sin embargo, su historia con la cultura coreana había comenzado mucho antes.
Copello inició su recorrido como tantas otras influencers de maquillaje: comenzó a grabar videos y a compartir contenido beauty en las redes sociales. Sin embargo, su camino dio un giro cuando empezó a interesarse por la cultura coreana.
Su acercamiento a la cultura asiática comenzó en 2020, durante la pandemia de COVID-19, un período en el que tuvo tiempo para interiorizarse en distintas expresiones culturales, desde el arte y la gastronomía hasta el maquillaje.
No obstante, según contó en una entrevista con Medios UNLP, pasó un tiempo hasta que logró unir su pasión por el maquillaje con su interés por la cultura coreana. Ese encuentro la llevó a revisar técnicas asiáticas, adaptarlas y enseñarlas a sus seguidores.
Aunque las actividades del Hola Corea ya concluyeron, quienes estén interesados en el K-Beauty pueden seguir la programación de los próximos talleres organizados por el Centro Cultural Coreano y consultar las redes sociales de Cande Copello, en Instagram.
Por Angela Lucía Durandal y Luna Garcilazo Ana (Estudiantes FPYCS UNLP/ Programa de prácticas en el portal Medios UNLP)







