Desde el Instituto Gino Germani advierten una fuerte caída del empleo formal y un aumento del trabajo precario.
En diálogo con Señal de ajuste, programa de AM 1390 Radio Universidad, Mariana Sosa, integrante del Grupo de Estudios sobre Movilidad y Desigualdad Social del Instituto Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires, analizó la situación del empleo y el impacto de la caída del consumo en distintos sectores de la economía.
Durante la entrevista realizada por la columnista Lucía Fernández Méndez, Sosa sostuvo que desde la asunción del gobierno de Javier Milei “se destruyeron 253 mil puestos asalariados formales”, mientras que el crecimiento del empleo se concentró en modalidades de trabajo independiente y de baja calificación.
Según explicó, gran parte de los nuevos puestos laborales corresponden a trabajadores cuentapropistas e informales. “De los 288 mil empleos que se crearon en estos últimos dos años, todos son autoempleo”, señaló.
La investigadora vinculó esta situación con la caída del consumo y el deterioro del poder adquisitivo. “Hay caída en el consumo y hay caída en la cantidad de gente que puede cubrir la canasta básica con su ingreso mensual”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que siete de cada diez personas asalariadas no logran cubrir el valor de una canasta básica familiar.
Además, remarcó que incluso dentro del empleo asalariado formal persisten dificultades salariales. Según indicó, el 59% de las personas registradas perciben ingresos por debajo de la canasta básica.
Durante la entrevista también mencionó el caso de la empresa FATE para ejemplificar el pasaje desde empleos industriales hacia actividades informales o independientes. Según explicó, trabajadores despedidos de la firma pasaron a desempeñarse en tareas de menor ingreso y mayor precarización.
Por último, Sosa cuestionó el perfil productivo impulsado por el Gobierno nacional y advirtió sobre las desigualdades generadas en provincias vinculadas a la actividad extractiva. Como ejemplo mencionó el caso de Neuquén y el desarrollo de Vaca Muerta, donde —según sostuvo— el crecimiento del empleo formal fue limitado y persisten fuertes brechas salariales entre sectores.
Por: Luca García Laval (estudiante FPyCS-UNLP/Programa de prácticas en el portal de Medios UNLP)
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