El rubro registra una caída histórica en las ventas de pan y facturas, mientras miles de puestos de trabajo ya se perdieron.
El sector panadero atraviesa uno de los momentos más difíciles de los últimos años. La fuerte caída del consumo, el aumento de los costos y la pérdida del poder adquisitivo provocaron el cierre de 2.850 panaderías en todo el país y la pérdida de más de 17.000 puestos de trabajo.
En diálogo con Crudo Despertar, programa de FM 107.5 Radio Universidad, el secretario de la Federación Industrial Panaderil de la provincia de Buenos Aires, Raúl Santoandre, analizó la situación que enfrenta el sector y explicó las principales causas de la crisis.
Según datos de la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN), el consumo de pan cayó cerca de un 60 % en el último año y medio, mientras que las ventas de facturas y productos de pastelería descendieron hasta un 90 %.
Menos consumo y más costos
Santoandre sostuvo que la pérdida del poder adquisitivo es uno de los principales factores que explican la baja en las ventas. “El poder adquisitivo es escaso”, afirmó.
A ese escenario se suman el incremento de los costos de producción, los aumentos en los servicios públicos, los alquileres y el precio de las materias primas, que reducen cada vez más la rentabilidad de los comercios.
El dirigente también señaló que cambiaron los hábitos de compra de los consumidores. El tradicional pedido de un kilo o medio kilo de pan fue reemplazado, en muchos casos, por compras mucho más pequeñas destinadas únicamente al consumo diario.
Adaptarse para sobrevivir
Otro de los factores mencionados por Santoandre fue el crecimiento de nuevas tendencias de consumo vinculadas a la alimentación saludable, que impulsaron una mayor demanda de productos elaborados con harina integral o masa madre y favorecieron la aparición de cafeterías con propuestas especializadas.
Frente a ese escenario, muchas panaderías tradicionales incorporaron nuevas opciones para diversificar su oferta, como productos con semillas o alternativas aptas para personas con celiaquía. “El panadero siempre está tratando de innovar e incentivar, llevando al consumidor la mejor calidad y la mayor variedad posible”, destacó.
Sin embargo, el representante del sector advirtió que la rentabilidad continúa siendo muy baja y que la situación genera una creciente preocupación entre los comerciantes, quienes enfrentan un escenario cada vez más complejo para sostener sus negocios.
Por: Pamela Navia Diaz (Estudiante de FP-CS – UNLP/ Programa de prácticas en el portal Medios UNLP).
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