En diálogo con Radio Universidad, el vicepresidente segundo de la Fundación Pro Tejer, Marcos Meloni, referente de la cadena de valor textil en el país, se refirió a las críticas del ministro de Economía, Luis Caputo, y analizó la situación actual del sector frente a la apertura de importaciones y el contexto de crisis económica.
Al respecto, Meloni cuestionó los argumentos oficiales y sostuvo que desde el Gobierno “no tienen idea de los números”. “De la micro no saben nada y de la macro no sé”, afirmó, y detalló una serie de datos históricos para contextualizar el debate sobre los precios de la indumentaria en la Argentina.
“Tenemos estadísticas desde 2016. La inflación acumulada fue del 1.021%, el índice de Precios al Consumidor en alimentos subió 10.648%, vivienda y energía 10.462%, mientras que prenda y calzado aumentaron 7.761%. La ropa fue uno de los rubros que menos subió”, explicó.
En ese sentido, remarcó que la producción nacional era competitiva incluso a nivel regional. “Gente de Uruguay, Colombia y Chile venía a comprar ropa acá. Éramos muy competitivos”, señaló, y apuntó contra el esquema de importaciones que domina el mercado formal: “El 75% de la ropa que se vende en los shoppings es importada y otro 20% tiene tela importada. Por eso es tan cara”.
Meloni también describió las prácticas comerciales vinculadas a la importación: “Muchas prendas entraban con maniobras por afuera, con dólar blue, y después se vendían a precio dólar blue. Esa ropa importada, que supuestamente competía con nosotros, era carísima en los shoppings. En cambio, la producción nacional vende mucho más barato”.
En cuanto a la participación de la industria local, precisó: “Entre 5.000 empresas textiles y 3.000 talleres, la producción nacional apenas representa un 3% de la ropa que se vende en los shoppings. Hoy tenemos jeans a 14 mil pesos”.
Por último, Meloni explicó cómo se compone el precio final de las prendas de vestir y relativizó el peso de la industria en los valores que paga el consumidor. “Una remera que se vende a 100 mil pesos cuesta 10 mil producirla. Pero después tenés un 50% de carga impositiva: ingresos brutos, impuesto al cheque y ganancias, acumulados desde el hilo hasta la prenda final”, detalló.
A eso se suman los costos financieros y comerciales: “El servicio bancario y el posnet se llevan unos 35 mil pesos, después está el alquiler del local, el 5% destinado a promoción y, recién al final, llegamos nosotros con un margen de entre el 8 y el 10%”, concluyó.
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