El sociólogo e investigador Sebastián Schulz analizó los principales discursos de la Asamblea General de Naciones Unidas y señaló las diferencias entre las posiciones de Estados Unidos, China y otros países frente al escenario internacional.
En diálogo con Señal de ajuste, por Radio Universidad AM 1390, el sociólogo e investigador Sebastián Schulz analizó los principales acontecimientos de la Asamblea General de Naciones Unidas y sostuvo que el organismo volvió a funcionar como una “tribuna” en la que los distintos mandatarios y representantes expresaron sus posiciones sobre el escenario internacional.
Trump y China, dos posiciones frente al orden internacional
Uno de los discursos que más repercusión tuvo fue el del presidente estadounidense Donald Trump. Según Schulz, el mandatario mantuvo una línea que ya había planteado anteriormente respecto de Naciones Unidas, con un discurso marcado por una visión “antiglobalista”. En ese sentido, explicó que Trump cuestiona el papel de los organismos supranacionales y sostiene que Naciones Unidas interviene sobre la soberanía de los Estados Unidos. Schulz también señaló que Trump utilizó su intervención para destacar aspectos de su política interna, principalmente sus políticas económicas y migratorias, y para presentar a Estados Unidos como una potencia fortalecida. El presidente norteamericano también realizó declaraciones sobre Cuba, Irán y Venezuela, en el marco de su política exterior.
En contraste, el representante chino, el vicepresidente Han Zheng, sostuvo un discurso de tono más moderado. Xi Jinping no participó personalmente de la Asamblea General y China estuvo representada por Han Zheng, quien defendió el multilateralismo, cuestionó las políticas de confrontación entre bloques y rechazó el proteccionismo y las medidas unilaterales. Para Schulz, la posición china se vincula con una política internacional que busca cuestionar las medidas de Estados Unidos sin establecer una confrontación directa. El investigador sostuvo que Beijing considera que las políticas estadounidenses están alterando el funcionamiento del orden internacional y plantea la necesidad de recuperar mecanismos de cooperación entre los Estados.
Otro de los discursos destacados fue el del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. Según Schulz, Lula cuestionó el papel de Naciones Unidas frente a distintos conflictos internacionales y planteó la necesidad de una reforma del organismo. El mandatario brasileño también criticó las políticas de Estados Unidos y sostuvo que Brasil no debe quedar subordinado a los intereses de ninguna potencia.
Malvinas y la disputa por el futuro de Naciones Unidas
La cuestión Malvinas también tuvo un lugar en la Asamblea General. El primer ministro británico Andy Burnham defendió la posición del Reino Unido sobre las islas y sostuvo que su gobierno mantendrá su compromiso con los habitantes del archipiélago. Además, confirmó que había planteado la cuestión Malvinas durante su reunión con Trump en Nueva York. El encuentro entre ambos mandatarios se produjo en un contexto de tensiones entre Washington y Londres por distintos temas de política internacional. Entre ellos se encuentra la situación de las islas Chagos, cuyo traspaso de soberanía a Mauricio es cuestionado por la administración estadounidense. El Gobierno británico anunció posteriormente que revisará el acuerdo alcanzado sobre el archipiélago.
Finalmente, Schulz se refirió a la elección del próximo secretario general de Naciones Unidas, que reemplazará a António Guterres a partir de 2027. La carrera cuenta con candidatos de distintos países, entre ellos el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica; Rebeca Grynspan, de Costa Rica; Carolyn Rodrigues-Birkett, de Guyana; y María Fernanda Espinosa, de Ecuador. Michelle Bachelet, que había sido postulada por Chile, Brasil y México, retiró su candidatura en marzo.
El proceso de selección se encuentra actualmente en una etapa de consultas y sondeos dentro del Consejo de Seguridad. En el último sondeo informal, realizado a fines de septiembre, Grynspan obtuvo el mayor respaldo, seguida por Rodrigues-Birkett y Grossi, aunque el resultado final todavía depende de la decisión del Consejo de Seguridad y de la posterior aprobación de la Asamblea General.
Por Julieta Lizarralde (Estudiante FPyCS – Programa de prácticas en el portal Medios UNLP)
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