Desde la Fundación Sanar señalaron que la normativa brinda herramientas para tomar decisiones alimentarias más informadas.
Las enfermedades cardiovasculares vinculadas a múltiples factores, entre ellos los hábitos alimentarios, representan una de las principales causas de mortalidad en Argentina. En ese contexto, el debate en torno a una posible derogación de la Ley de Etiquetado Frontal reabrió discusiones sobre el acceso a la información alimentaria y el derecho de las personas consumidoras.
En Señal de ajuste, programa emitido por Radio Universidad AM 1390, la licenciada en Nutrición y codirectora de la Fundación Sanar, Belén Núñez, se refirió a los posibles efectos que podría generar una modificación o eliminación de la normativa vigente.
Entre las consecuencias mencionadas, señaló la posibilidad de que vuelvan a circular productos con alto contenido de nutrientes críticos en ámbitos escolares y dentro de programas de asistencia alimentaria destinados a familias en situación de vulnerabilidad.
Además, destacó la importancia del etiquetado frontal como una herramienta que permite tomar decisiones de compra de manera rápida e informada. En ese sentido, sostuvo que los sellos de advertencia “han desenmascarado nutrientes críticos que estaban escondidos en productos presentados como saludables”.
Para Núñez, el acceso a información clara sobre la composición de los alimentos constituye una herramienta central para promover hábitos alimentarios más conscientes y fortalecer el derecho a una alimentación adecuada.
Por: Angela Mendoza (Estudiante FPyCs-UNLP / Programa de prácticas en el portal de Medios UNLP)
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