La productora Vanesa Pagani advirtió que la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo pone en riesgo el financiamiento del cine y el audiovisual argentino.
En diálogo con Radio Universidad, la productora cinematográfica Vanesa Pagani, presidenta de APIMA (Asociación de Productores Independientes), integrante de la comisión directiva de La Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina y de BARDA, alertó que los artículos 210 y 211 del proyecto de Reforma Laboral enviado por el Ejecutivo al Congreso significan “el fin del INCAA y del cine y el audiovisual argentino”, al eliminar sus principales fuentes de financiamiento.
Pagani afirmó que, desde hace dos años, el ajuste y el vaciamiento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) paralizaron la producción de películas. En ese sentido, advirtió que el ataque al sector no solo implica la pérdida de recursos, sino también de puestos de trabajo, previsibilidad y competitividad. Además, recordó que la Argentina fue un referente mundial gracias a su Ley de Cine y destacó el reconocimiento que el cine nacional mantiene en los principales festivales internacionales.
“Son dos artículos que no sabemos bien por qué están ahí. Lo que hacen es derogar los fondos específicos que van al Fondo de Fomento del Instituto del Cine”, explicó. Detalló que ese fondo se compone de “un 25% de lo que recauda el ENACOM y un 10% del valor de las entradas de cine”, es decir, recursos generados por el propio sector. “Si eso desaparece, la asignación de fondos queda a discreción de cada gobierno. Una película tarda alrededor de cinco años en realizarse y esto nos quita toda previsibilidad”, señaló.
La productora subrayó que el cine es una industria con un fuerte efecto multiplicador. “La inversión se multiplica por 2,4. No lo digo yo, lo dicen estudios de las grandes plataformas de distribución. El impacto del INCAA en trabajo directo e indirecto es enorme: catering, transporte, hotelería, servicios que no siempre se ven, pero que dependen de la actividad”, afirmó.
También advirtió que el desfinanciamiento afecta de manera directa a las provincias. “Existen incentivos fiscales y políticas de promoción locales que dependen de un Fondo federal. Si el Fondo desaparece, todo el dinero invertido en ese entramado se pierde”, explicó.
Pagani cuestionó además el encuadre de estos artículos dentro de una reforma laboral. “Se suponía que era una cuestión ideológica contra las asignaciones específicas, pero lo único que se deroga es lo que va al cine y a la TV Pública. Suena muy dirigido. Además, en términos presupuestarios no representa un monto significativo”, remarcó.
En esa línea, señaló que el sector recibió promesas de compensación que no se cumplieron. “Nos dijeron que los fondos iban a asignarse vía Presupuesto General, pero finalmente se aprobaron 19 mil millones de pesos menos de lo que el propio INCAA había señalado como necesario”, indicó, y reclamó que los artículos sean analizados en profundidad y no dentro de una reforma que “no tiene nada que ver con el cine”.
Por último, advirtió sobre la pérdida de competitividad frente a otros países de la región. “Hay películas que hablan de la realidad argentina reciente y que se filmaron en Uruguay porque allí existe una política de promoción audiovisual. Son films que recorren el mundo y atraen divisas”, explicó.
En ese marco, aclaró que el aporte del INCAA representa solo una parte del financiamiento total. “Los fondos del Instituto cubren alrededor del 20% del presupuesto de una película, pero son clave para salir a buscar coproductores y completar la inversión”, concluyó.
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