El Hospital San Roque de Gonnet desarrolla talleres gratuitos de Manipulación Segura de Alimentos que ofrecen el Carnet Oficial de Manipulador/a de Alimentos. La propuesta busca acercar herramientas sobre higiene, conservación y seguridad alimentaria a distintos espacios comunitarios.
Desde las Corresponsalías Barriales de la Prosecretaría de Medios y Publicaciones de la UNLP dialogaron con Agustina Valenzuela, Licenciada en Nutrición egresada de la UNLP y trabajadora del Hospital San Roque de Gonnet, sobre los cursos de manipulación de alimentos que desarrolla la institución en diferentes puntos de la zona norte de La Plata. El próximo encuentro se realizará el 29 de septiembre en La Casita de los Chicos de Gorina, ubicada en 482 entre 135 bis y 136.
Aprender para prevenir
Los talleres abordan diferentes aspectos relacionados con la manipulación segura de alimentos. Entre los contenidos se trabajan la higiene, la contaminación, la conservación, las temperaturas, el almacenamiento y las condiciones de higiene personal y de los espacios de elaboración.
La propuesta también busca recuperar las experiencias concretas de quienes participan. “La idea no es solamente transmitir información, sino poder conversar sobre las situaciones que las personas encuentran cotidianamente en sus espacios de trabajo o de participación comunitaria y pensar estrategias posibles para mejorar esas prácticas”, explicó la nutricionista.
Además de los contenidos, la capacitación permite acceder al Carnet Oficial de Manipulador/a de Alimentos, que cuenta con validez en todo el territorio nacional de acuerdo con la normativa vigente.
Una propuesta que surge desde el territorio
La iniciativa comenzó en 2022 a partir del trabajo territorial del Servicio de Área Programática y Redes en Salud (SAPS) y de la participación en mesas barriales, espacios donde confluyen instituciones, organizaciones y referentes de la comunidad.
Según explicó Valenzuela, a partir de esos encuentros se fueron identificando necesidades concretas en lugares como comedores, merenderos y organizaciones barriales donde se elaboran, manipulan o distribuyen alimentos.
En este sentido, señaló que el objetivo fue acercar herramientas y conocimientos útiles para quienes desarrollan cotidianamente estas tareas. También destacó que la capacitación puede ser una herramienta para quienes trabajan o buscan trabajar en actividades vinculadas a la elaboración y manipulación de alimentos, así como para quienes tienen o buscan iniciar un emprendimiento alimentario.
“Desde el Hospital consideramos que es fundamental acercar de manera gratuita a los barrios y a la gente capacitaciones de calidad, que les posibiliten una salida laboral”, sostuvo Valenzuela.
El hospital y su presencia en los barrios
Para Valenzuela, la manipulación segura de los alimentos constituye una herramienta de prevención y promoción de la salud, ya que las prácticas inadecuadas durante la elaboración, conservación o distribución pueden favorecer la contaminación y generar enfermedades transmitidas por alimentos.
Sin embargo, remarcó la importancia de abordar estas problemáticas desde una perspectiva territorial, teniendo en cuenta las condiciones concretas en las que las personas desarrollan sus actividades. En ese marco, el asesoramiento busca acompañar, despejar dudas y construir estrategias junto con la comunidad.
Desde el SAPS también se desarrollan otras propuestas de promoción y prevención junto con CAPS, escuelas, jardines, organizaciones comunitarias, comedores y distintos espacios barriales. Desde el área de Nutrición, por ejemplo, se realizan talleres sobre alimentación saludable, alimentación durante la gestación, lactancia humana, alimentación complementaria, nutrición en personas mayores y adolescencias, entre otras temáticas.
“La idea es que el hospital no sea solamente un lugar al que las personas llegan cuando tienen un problema de salud, sino que también pueda tener una presencia activa en la comunidad y trabajar desde la prevención y la promoción”, expresó Valenzuela.
Trabajo conjunto con las organizaciones
La articulación con las instituciones y organizaciones barriales se construye principalmente a través del trabajo territorial y de las mesas barriales, que funcionan como espacios de encuentro entre el hospital y la comunidad.
Estos vínculos permiten identificar necesidades y pensar propuestas de manera conjunta. En ese marco, también surgieron actividades como los talleres de manipulación segura de alimentos que se realizan en diferentes organizaciones.
Entre los espacios con los que se articula se encuentra el Club Deportivo Villa Elisa, donde el vínculo permite acercar propuestas de promoción y prevención de la salud a una institución que forma parte de la vida cotidiana de la comunidad.
“Estas articulaciones son fundamentales porque permiten que el hospital pueda acercarse a los lugares donde las personas viven, trabajan, participan y se encuentran, y al mismo tiempo escuchar y construir junto con las organizaciones respuestas a las necesidades que surgen en cada comunidad”, concluyó Valenzuela.
Por Abel Correa (periodista e integrante del proyecto Corresponsalías Barriales).
Mirá la publicación oficial que realizó el hospital sobre el próximo curso:
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